Martin C, J.M (2020) Un modelo de reacción del Banco Central ante de desajustes del mercado laboral [Introducción]

José-Manuel Martin Coronado
Profesor Investigador, Instituto de Econometría de Lima
Lima, 9 de diciembre de 2020

Es común observar a los financistas atentos a las cifras de desempleo, en particular en el EE.UU. La regla de la experiencia es bastante directa: Si aumenta el desempleo, la economía necesita estímulos, ya sea una menor tasa de interés o una mayor cantidad de dinero. Obviamente, esto último aviva no sólo al sector real, sino a los mercados financieros. 

En teoría esto se basa a la "artificiosamente inmortal" Curva de Phillips, donde un menores solicitudes de empleo, es decir menor oferta laboral, (proxy de menor desempleo) implicaría que hay menos personas buscando trabajo, con lo cual es necesario subir los salarios para atraerlos y ello implica una mayor inflación. Esto a su vez requiere que el Banco Central tome medidas para reducir la inflación, en caso no sea un problema temporal, por ejemplo subiendo la tasa de interés para ralentizar el consumo. 

Lo opuesto también puede ser cierto, es decir, si hay más personas buscando trabajo, habría exceso de oferta laboral, compatible con mayor desempleo; y permitiría bajar los salarios ante la abundancia de mano de obra, con lo cual se reduciría la inflación. En este caso, tanto el Banco Central como el gobierno podría intervenir para reactivar la economía, a través de políticas de reactivación del mercado laboral o del mercado de consumo, ya sea con menor tasa de interés ó más dinero en la economía. 

Sin embargo, estos modelos no asumen la existencia de rigideces en cuanto a los salarios, no sólo en relación a los contratos ya establecidos, sino a la estructura salarial de las corporaciones o del Estado. También se asume que la meta de inflación es rígida y que no permite cierta flexibilidad, particularmente en caso de desempleo estacional. Así mismo, este modelo requiere considerar que las tasas de descuento se actualizan constantemente, lo cual es válido para los mercados financieros, pero no necesariamente para proyectos reales más grandes.

En cualquier caso, un incremento de la tasa de interés, debido a menores solicitudes de desempleo, implicaría una reducción (esperada) en los precios de los activos financieros descontados a dicha tasa y por inercia todos los demás activos financieros correlacionados con éstos. De manera sencilla, lo opuesto también sería cierto, en el sentido que menores tasas de interés implicaría un aumento de los referidos activos financieros. 

De modo similar, consistente con una política monetaria expansiva, el incremento de la oferta monetaria, esterilizada o no, genera mayores incentivos a la actividad financiera, esto es mayor liquidez para la compra de activos, privados ó públicos, el financiamiento de proyectos, ó incluso mayores créditos de consumo. No obstante, una contracción monetaria no es tan sencilla, o por lo menos, es más lenta. Una técnica usual es la utilización del encaje como restricción de la liquidez. 

Volviendo al punto inicial, el modelo requiere incorporar las expectativas dentro del análisis. En otras palabras, los agentes consideran que puede existir un desempleo esperado (ue), mientras que el desempleo real puede ser diferente. Esto no necesariamente tiene que ver con la tasa natural de desempleo, puede ser una estimación coyuntural. De este modo, se genera una brecha tal que: bu = ue- u.

Ahora bien, esta brecha tiene un impacto notorio en la tasa de interés, en el sentido que si la brecha es positiva, quiere decir que las expectativas de desempleo eran mayores al desempleo real. De ello, las expectativas de inflación serían menores a la inflación real. Esto puede deducirse a través de la linealización de una función inversa, sobre la base de una curva de Phillips, es decir, ln(π) = a - ln(u). La relación antes indicada podría combinarse de la siguiente manera: πe - π =  - α (ue- u). 

Un ejemplo ayudaría a ilustrar el presente caso. Sea ue = 8% y α = 0.5. De ello, si al final la tasa de desempleo real es de 6%, esto quiere decir que la brecha es de 2%. Siguiendo con la fórmula propuesta, la inflación no esperada sería igual a -1%. En efecto, se comprueba que πe - π = -1%, entonces πe - π < 0, por lo cual πe < π, según lo sugerido por la teoría. 

Esto a su vez quiere decir que la inflación real estaba subestimada, es decir se tendrá una inflación mayor a la esperada, con lo cual se espera una reacción del Banco Central, hacia el incremento de la tasa de interés, a fin de enfriar la economía. Tal como se comentó, este incremento de la tasa tiene un impacto más rápido en el caso de los precios de los activos financieros, tal que: pe = f/(1+ie). Nótese que los activos financieros depende sobre todo de la tasa de interés nominal (i) y no tanto de la real (r)

Al igual que en el caso anterior, el efecto de cambios pequeños en la tasa de interés puede aproximarse a través de: ∆i =(ie - i') y ∆pe = pe - p =  γ(ie - i'). En este caso, si la inflación no esperada es de 1% negativo, el aumento de la tasa de interés podría ser de 1%. Empero dicho incremento sólo lograría nivel la relación entre tasa nominal y tasa de inflación, más no modificar la tasa real. 

Para ello, es necesario otra ecuación, cuya aproximación es, i = π + r. Esta ecuación fisheriana indica que sí la inflación se incrementa y la tasa nominal también, en la misma medida, entonces la tasa real se mantendrá constante. i - π = r. Por lo tanto, si se busca incrementar la tasa real, es necesario que el incremento de la tasa nominal sea mayor al de la inflación. En otras palabras, el incremento de la tasa de interés debe ser mayor a 1%, en el ejemplo propuesto. Esto puede resumirse con la siguiente ecuación:  ∆i =  θπ, donde θ>1.

Luego de ello, puede observarse que los cambios en la tasa de interés real serán simplemente la suma de los cambios parciales, es decir: ∆r = ∆i+π = ∆i+∆i/θ = ∆i(1+1/θ) = ∆i(θ+1)/θ, lo cual puede simplificarse indirectamente como ∆r=λ∆i.  Siendo estrictos con la teoría, sólo la tasa real es aquella que afecta las variables reales. Al incrementarse dicha tasa por encima de la inflación, se hará que dichas variables se contraigan: C(r), I(r).

No obstante, estas variables cuentan ya con una tendencia, la cual puede expresarse como un elemento autorregresivo y/ó literalmente como una variable de tendencia: xt = κ xt-1 + Φt + ψr . Este enfoque dinámico puede extenderse a la tasa de interés, rt = rt-1+∆r, lo cual complementaria el modelo. 

Realizando algunos ajustes dinámicos, el modelo se puede resumir de la siguiente manera: 
  1. lnπet = a-lnuet
  2. iet =πet + rt
  3. pet = f et+1 / (1+iet)
  4. πet = πet - πt =   - α (ue- ut)
  5. ∆it =  θπet
  6. ∆p = γ∆it
  7. ∆rt=λ∆it
  8. It+1 = κi I+ Φit + ψirt
  9. Ct+1 = κc C+ Φct + ψcrt
  10. Yt+1 = Ct+1 + It+1

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